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Gracias a libros, películas y programas de televisión, muchas personas tienen una imagen mental clara del estereotipo del detective.

Trabaja desde una oficina con poca luz, a veces llena de humo.

Recibe a clientes sin cita, en el caso de una película a alguno de los protagonistas. A menudo mujeres, que necesitan su ayuda de una u otra forma.

Por lo general, el trabajo del detective es encontrar pruebas o corregir la situación. Para hacer esto, obtiene información de testigos y espectadores, a veces con la ayuda de identidades y de objetivos falsos.

Toma fotografías, busca edificios y va enlazando pistas que otros pueden haber pasado por alto. 

Ocasionalmente, su curiosidad lo mete en problemas, y , para dar más emoción, escapa de ser atrapado en algún lugar donde se supone que no debe estar. Pero normalmente regresa haciendo saber que ha resuelto el caso.

Historia de los investigadores privados en el cine y literatura

Muchos detectives de ficción han contribuido a esta imagen, incluidos Sherlock Holmes, Philip Marlowe y múltiples héroes del cine negro de la década de 1940 y 50.

Los investigadores de las series actuales a menudo son un poco más peculiares que sus homólogos de mediados de siglo XX.

No necesariamente usan sombreros y no tienen por qué trabajar en vecindarios cuestionables. Sin embargo, todavía aparecen como héroes que tienen una habilidad especial para desenterrar la información correcta en el momento correcto.

¿Cuánto de esto es cierto?

Es decir ¿qué tiene de ciertas las historias de detectives a las que estamos acostumbrados en televisión? La verdad es que poco, lo primero es cerciorar que los detectives o investigadores privados trabajan siempre dentro de la ley y se les paga para recopilar información.

Esa información recopilada por ellos es de utilidad en diversos tipos de casos. Si las recogiese un particular podrían quedar invalidadas debido a las estrictas leyes de privacidad vigentes. Es decir, su trabajo es recopilar información, no arrestar ni procesar a delincuentes.

Por otro lado, los detectives de la policía o investigadores de la escena del crimen trabajan para el gobierno y hacen cumplir la ley ya que son funcionarios del estado y ese es su deber.